Reflexiones sobre la inseguridad

Publicado el 13 de Julio de 2015
Franklin Chaparro Rojas – Director General del Grupo Serseco

Por Franklin Chaparro Rojas – Director General del Grupo Serseco

(Publicado originalmente en El Universal)

Hace 25 años, escribí en un artículo que la “sociedad Venezolana se había autoimpuesto un toque de queda frente al alarmante y creciente auge de la inseguridad en el país”.

Fui objeto de severas críticas, me llamaron alarmista y consideraron que fue una expresión dura y fuera de lugar.

Hoy en día, con una población atemorizada por acciones violentas, considero que solo le queda al Estado Venezolano unificar esfuerzos como un todo en imponer “la represión y castigo como medio disuasivo de inmediato para bajar los índices delictivos en todas sus facetas, con un equilibrio entre autoridad y libertad”.

No me voy a referir a cifras. El cuerpo social está en terapia intensiva por el delito y no soporta más evaluaciones o diagnósticos. Se debe actuar de inmediato, aplicar los correctivos necesarios para equilibrarlo y estabilizarlo.

No es un problema policial, social, económico. La problemática es integral y necesita de todos para reducir los índices delictivos a niveles tolerables.

Se debe incorporar al sector de la Seguridad Privada en esta labor, como un sector que está presente en todas sus facetas del quehacer diario, ellos podrían dar alertas tempranas frente a la presencia de personas y vehículos sospechosos en distintas áreas y sectores.

Utilizar la tecnología disponible y establecer una red comunicacional directa con los cuerpos policiales preventivos.

De la misma manera, las comunidades organizadas, juntas comunales, de vecinos, condominios, pueden ayudar aprendiendo a auto protegerse, a pensar un minuto en su seguridad y la de los suyos. Deben evitar dar oportunidad a los delincuentes.

Mientras exista impunidad, existirá la zozobra frente al hecho delictivo. La unidad de vecinos, seguridad privada, policía preventiva, policía represiva, fiscales y jueces es fundamental ponerlos a trabajar en conjunto de inmediato.

No hay tiempo de espera, es una labor que debe liderarse ya y unificar los esfuerzos de todos, frente a un enemigo que afecta a todos los sectores sociales y económicos.

Esta tarea es prioritaria, si no lo hacemos de inmediato los índices delictivos seguirán subiendo y entonces la violencia será el signo de los tiempos y volver a tener paz va a ser más costosa y difícil equilibrarla.

Se necesita hacer un trabajo coordinado, efectivo, con acciones para controlar los puntos focales que los vecinos y autoridades conocen y que solo se necesita la voluntad política para iniciar a esa gran cruzada necesaria para tener tranquilidad y que nuestros niños puedan jugar tranquilos sin el peligro que una bala perdida les quite la vida.

@fchaparrorojas

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